Próximas fechas de descanso
Calculadas con la Ley Emiliani · día efectivo de descanso cada año
| Año | Día de descanso | ¿Puente? |
|---|---|---|
| 2026 | viernes, 25 de diciembre | Sí |
| 2027 | sábado, 25 de diciembre | No |
| 2028 | lunes, 25 de diciembre | Sí |
| 2029 | martes, 25 de diciembre | No |
| 2030 | miércoles, 25 de diciembre | No |
| 2031 | jueves, 25 de diciembre | No |
El 25 de diciembre es festivo en Colombia: la Navidad es día libre oficial, siempre fijo, sin importar en qué día de la semana caiga. Pero el 25 no es el comienzo de nada, es el punto de llegada de la temporada más larga del calendario colombiano. Arranca el 7 de diciembre con el Día de las Velitas, avanza noche a noche durante las novenas de aguinaldos del 16 al 24, y llega al 25 como cierre de un proceso que la familia colombiana vive con mayor intensidad colectiva que cualquier otro período del año.
¿Cuándo cae?
Siempre el 25 de diciembre, sin excepción. La Navidad es uno de los ocho festivos con fecha fija que la Ley Emiliani no traslada: el 25 es el 25, caiga en el día de la semana que caiga. Si cae en jueves, el viernes muchos lo toman libre de forma informal y el fin de año se extiende; si cae en miércoles, ese miércoles es festivo y el jueves se vuelve al trabajo. La combinación con el Año Nuevo del 1 de enero, también fijo, significa que en la última semana del año siempre hay un festivo garantizado al inicio de la siguiente, lo que en la práctica convierte los últimos días de diciembre en el período de mayor desaceleración laboral del año colombiano.
Dentro del mismo mes, la Inmaculada Concepción del 8 de diciembre es el otro festivo fijo que antecede al 25. Diciembre es el único mes del calendario colombiano con dos festivos fijos: el 8 marca el arranque simbólico del tramo más navideño, y el 25 cierra el año.
El 25 de diciembre los bancos y las entidades públicas cierran; los centros comerciales operan con horario reducido y el transporte público funciona en frecuencia de festivo. Quien tenga trámites o viajes planeados para ese día conviene que lo tenga en cuenta con anticipación.
Por qué el 25 de diciembre
La fecha del 25 de diciembre como nacimiento de Jesús no aparece en ningún texto del Nuevo Testamento. Los Evangelios de Mateo y Lucas narran el nacimiento con detalle —el pesebre, los pastores, los ángeles, los magos—, pero ninguno menciona una fecha. El 25 de diciembre se consolidó en Roma como fecha de la Natividad en el siglo IV, durante el pontificado de Julio I o, según otras fuentes, bajo Constantino, en un período en que el Imperio romano ya había adoptado el cristianismo como religión oficial.
Existe un debate histórico de larga data sobre si el 25 de diciembre fue elegido para sustituir o absorber el festival romano del Sol Invicto —el Dies Natalis Solis Invicti, que se celebraba en el solsticio de invierno romano—, o si fue el resultado de un cálculo teológico independiente. La hipótesis del desplazamiento del Sol Invicto es popular pero ha sido cuestionada: los registros del festivo solar datan del siglo III y los del 25 de diciembre como Natividad son contemporáneos o anteriores, lo que complica la narrativa de sustitución directa. Lo que sí está documentado es que, en el siglo IV, el 25 de diciembre ya era la fecha establecida en Occidente para la Natividad, mientras las iglesias de Oriente seguían celebrando el nacimiento el 6 de enero junto a la Epifanía, un acuerdo que las tradiciones orientales mantienen hasta hoy.
España llevó el 25 de diciembre a América con la evangelización, y Colombia recibió la Navidad occidental con todos sus elementos: el pesebre, los aguinaldos, la Nochebuena. El pesebre colombiano (con el nacimiento en el centro, el río de arena, las casitas y las figuras que van entrando durante el mes de diciembre) es una variante local de la tradición del nacimiento que Francisco de Asís popularizó en Europa en el siglo XIII. Las novenas de aguinaldos, que en Colombia se cantan del 16 al 24 de diciembre en reuniones familiares o de barrio, tienen su texto más difundido en una versión escrita en el siglo XIX que fue adoptándose como estándar.
Dato curioso
La Iglesia Ortodoxa Rusa y la Ortodoxa Serbia celebran la Navidad el 7 de enero del calendario gregoriano: siguen el calendario juliano, en el que el 25 de diciembre corresponde al 7 de enero gregoriano. Las iglesias coptas de Egipto y Etiopía hacen lo mismo. La Iglesia Apostólica Armenia es la excepción más antigua: sigue celebrando el nacimiento y la Epifanía juntos el 6 de enero, como hacía toda la cristiandad antes del siglo IV.
La Navidad colombiana
Varios rasgos distinguen la Navidad colombiana de la anglosajona de películas y de la ibérica. La temporada empieza con las velitas del 7 de diciembre, no con el 1 de diciembre ni con el Black Friday. Las novenas del 16 al 24 son la columna vertebral de la preparación: nueve noches de oraciones cantadas, buñuelos, natilla y aguardiente en casa de alguien distinto cada noche. En los barrios populares de cualquier ciudad colombiana, la novena rotante de vecinos es una institución que tiene más arraigo que el árbol o los regalos.
El pesebre es el otro eje de la Navidad en el hogar colombiano. Las familias lo arman desde principios de diciembre, incorporando figuras poco a poco durante el período de la novena. El 6 de enero, cuando los Reyes Magos llegan al nacimiento, la temporada cierra formalmente y el pesebre se desmonta. “Parar el pesebre” y “bajarlo” después de Reyes son dos frases que cualquier colombiano entiende sin más contexto: son la huella del catolicismo popular que sobrevive igual en las casas más laicas que en las más devotas.
La Nochebuena del 24 es el clímax real. En Colombia la fiesta es la noche del 24: las familias se reúnen, los niños abren regalos a la medianoche o antes, y el 25 queda como el día de descanso posterior (festivo, tranquilo y normalmente dedicado a los restos del sancocho o el pernil de la noche anterior). En ciudades como Medellín y Bogotá, los alumbrados navideños que cubren parques y avenidas con instalaciones de luz diseñadas año a año han convertido diciembre en una temporada con atractivo turístico propio.
La Navidad tampoco suena igual en todo el país. En el Pacífico colombiano, el chigualo (cantos colectivos al Niño Jesús) y el alabao crean una forma de celebrar radicalmente distinta a los alumbrados del interior. En los Llanos, el joropo marca las parrandas de fin de año. En la Costa Caribe, el porro y la cumbia de temporada suenan en las calles desde mediados de diciembre. Lo que tienen en común esas formas distintas es la misma estructura: el pesebre en el centro, la novena que convoca, y la Nochebuena como el momento de la fiesta.
Mientras en el mundo hispanohablante la Navidad tiene sus villancicos y en el anglosajón sus Christmas carols, Colombia tiene un repertorio propio que incluye canciones con ritmos de porro, cumbia y carranga interpretadas por artistas que van de Carlos Vives a grupos de pueblos que las tocaron durante décadas antes de grabarse. «La Burrita» de Totó la Momposina, «Noche de Diciembre» de Claudia de Colombia, o la versión porreta de «Campana sobre Campana» de Pastor López son parte de una identidad navideña que suena distinto a cualquier otra.
El 6 de enero el calendario vuelve a empezar: el Día de Reyes cierra la temporada navideña y abre los festivos trasladables del año.
Ver Día de Reyes →Preguntas frecuentes
¿El 25 de diciembre se traslada?
¿Por qué la Navidad es el 25 de diciembre?
¿Cuándo empiezan las novenas en Colombia?
¿El 24 o el 25 es la Navidad en Colombia?
¿Hay otro festivo de diciembre además del 25?
¿El 7 de diciembre es festivo en Colombia?
¿Qué son exactamente los aguinaldos?
¿El 31 de diciembre es festivo?
Fuentes
- Ley 51 de 1983 (festivos; el 25 de diciembre figura como «Navidad del Señor»). Departamento Administrativo de la Función Pública, Gestor Normativo. Ver norma oficial